LA CAINA José Asunción Silva Nocturno
Con el recuerdo vago de las cosas que embellecen el tiempo y la distancia, retornan a las almas cariñosas, cual bandadas de blancas mariposas, los plácidos recuerdos de la infancia. ¡Caperucita, Barba Azul, pequeños liliputienses, Gulliver gigante que flotáis en las brumas de los sueños, aquí tended las alas, que yo con alegría llamaré para haceros compañía al ratoncito Pérez y a.